Mayor de Edad

ORIGINAL MAYOR DE EDAD

Cuando salí de la consulta del médico, un repaso mental del calendario ya me indicó que el día fijado, 6 de Abril, era Lunes Santo, por lo que ese año no podría salir con mi Hermandad el Domingo de Ramos. Como podría imaginar, que con el paso de los años, esa ausencia en la Semana Santa sería presencia perpetua, pero ya siempre en compañía.

Y llegó el día, en silencio, sin decir nada a nadie, nos fuimos a la clínica los dos. Esa mirada al cerrar la puerta nos delataba, ¡nunca mas seríamos dos!. Todo fue muy rápido. A las 2, sonó el teléfono y escuché al otro lado “baje la ropa, todo ha salido bien”. En un segundo me encontraba en un sótano frío y, tras una puerta, apareció una enfermera con ella en brazos, toda vestida de rosa y me la puso en los míos. Aún recuerdo como me reía cuando nos pusimos frente al espejo del ascensor, esa imagen de los dos cara con cara…. Y como a los pocos minutos esa risa se trasformó en llanto, cuando nos abrazamos en la cama los tres, la primera vez… junto a un osito blanco, que aún hoy nos acompaña.

Ese año tampoco fuimos a la feria, otra ausencia que luego sería presencia perpetua y hasta discrepancias en la hora de volver… Y a los 20 días de nacer, salimos los tres a celebrar que hacia un año que mamá y yo nos habíamos casado. Fue tu primera vez en un bar, completando una pareja, ya de tres.

Y de eso han pasado 18 años…

Yo no se lo que es ser el primer hijo, pero si pude sentir lo que es tener el primero. Todo es nuevo para todos y se va aprendiendo con el paso del tiempo. Siempre abriendo camino y siempre experimentando. Se hizo mayor, por primera vez, en una lluviosa mañana de Agosto, tres años después, en ese mismo sótano frío, en ese mismo ascensor y con ese mismo osito… cuando cogió a su hermana en brazos y se lo regaló.

Y de eso han pasado 15 años…

Siguió creciendo siendo ya la mayor y abriendo camino. Marcando su personalidad: Constante, responsable, persistente, a veces muy frágil, a veces muy fuerte, pero con un gran fondo. Aún recuerdo el día que, vestida toda de blanco, tras pasar un gran día de primera comunión , vino con el dinero que le habían regalado y nos lo dio, “porque os habréis gastado mucho dinero en mi comunión”. Solo tenía 10 años…

Y de eso han pasado 8 años…

Hasta que se convirtió en la hermana mayor, siempre fue mi único lazarillo, luego lo compartió, y más tarde se convirtió en ese lazarillo de momentos especiales. Desde los 11 años conmigo el Domingo de Ramos, como recuperando el de aquel año que no pude salir por ella, aunque aún no estuviera aquí. Esa madrugá con 13 años, que pasó toda la noche en la calle y en la que nos prometimos que el año siguiente, con 14 años, saldríamos en el Señor de Sevilla. Y así fue. La primera vez de los dos. La primera vez que yo no era el que la guiaba, sino que nos acompañábamos.

Y de eso han pasado 3 años….

Todo esto tiempo creciendo, ya es más alta que yo y se ríe por eso, tampoco eso es tan difícil… pasando buenos momentos, quizás con alguna discrepancia, pero de esas no me acuerdo, siempre con peticiones, pasando por esa edad complicada, la de querer ser mayor sin serlo, pero eso es algo que pasa con el tiempo… queriendo ser la dueña de su destino, hasta el punto de hacerse un segundo pendiente…

Y de eso ha pasado 1 mes…

Y hoy cumples 18 años, esa edad mítica que marca la Mayoría de Edad. ¡Felicidades! no solo por eso, sino por haber venido y por habernos dados 18 abriles, nunca mejor dicho, con tu sonrisa.

Este es el momento en el que, ahora sì, te haces mayor de edad. Pero esto es una etapa más, no el final de nada, ya lo verás. Es el comienzo de un momento nuevo. Momentos de Universidad, de asumir responsabilidades, de empezar a elegir un destino y, seguramente, de comenzar a buscar o simplemente encontrar quien te acompañará en el futuro, en otro día vestida de blanco…

Pero hay algo que aún no sabes y te revelo por primera vez. Aquel 6 de Abril, en ese ascensor, ante ese espejo y cuando estábamos cara con cara, sentí un escalofrío por el cuerpo y como caía un peso sobre mi. Puede ser que ese día me hice Hombre de verdad y esos fueran los síntomas. Mis primeras palabras para ti fueron “Mi niña”, creando un vínculo especial, que podría añadir a esa palabras un “para siempre”. Algún día sentirás esto en ti misma y lo entenderás.

Y entonces entenderás también, que aunque hoy seas mayor de edad y quieras ejercerla, eso se quedará para mi, para siempre, como retumba en mi cabeza esa melodía que nos acompañaba tantas noches, con ese osito blanco, esa nana tan especial… “Belencita duérmete, a la ea ea ea”

5 comentarios en “Mayor de Edad

  1. Armando Rozados

    Qué bien has escrito lo que quieres a tu hija, y lo que es el amor de un padre. Poco puedo añadir, salvo agradeceros que me convirtierais en su padrino, y sentirme orgulloso de esa niña a la que toda mi familia queremos como una hija y hermana más . Enhorabuena, felicidades, y que sea un buen año para todos……si, Luis, hace 50 años….

    Responder
  2. torrito

    Mira por donde siempre vienen bien estos momentos/ meses que hemos pasado sin leerte Leo, al final merece la pena, y como siempre siembras buenos recuerdos a los que te leemos y que como tu en este caso tambien somos padres, gracias, un abrazo

    Responder
  3. Elena

    Imposible expresar mejor lo que es y representa Belencita en vuestras vidas y paralelamente en la de todos los que la queremos . Preciosa niña , preciosa mujer , buena de verdad, cariñosa y familiar .
    Me hizo muy feliz cuando nació y muy orgullosa de ella todos estos años que ya son 18 . Gracias Luis por compartir tus momentos más íntimos con ella . Cuídala y que te cuide . Para ella un deseo , ! Que se cumplan todos sus sueños ! TQ. Elena

    Responder
  4. Salva Terceño

    Enhorabuena una vez más, Luis!

    Tenía pendiente leer tu entrada, pero siempre en la cabeza, para que no se me olvide. No quiero que se me olvide porque siempre me llegan y me aportan cosas… y es un placer leer a alguien que cuenta su verdad con sencillez.

    Explicar con claridad los sentimientos que pueden amontonarse en una persona sensible desde que sabe que su mujer está embarazada hasta que el fruto de dicha concepción cumple los 18 años es algo realmente difícil. Es difícil de explicar y es difícil que nos comprendan. Que nadie se enfade, pero, quien tenga hijos, lo podrá comprender mejor.

    Tengo en mi móvil muy pocos vídeos guardados que no sean personales. Pero conservo uno que e conmueve muchísimo. Es una conferencia de una señora (anglosajona) que cuenta de una forma muy «llegadiza» su experiencia vital y, sobre todo, como madre. Dice algo así como que los hijos son como las catedrales. Su construcción a veces llevaba décadas, siglos, y los hombres que participaban en ella, habitualmente no lograban ver el resultado final porque morían antes. Y esa comparación me fascinó. Porque los hijos son una obra maravillosa y descomunal, algo hermoso que nos eleva y nos desgasta, algo único de dimensiones espirituales incalculables.

    Os conozco a ti y a Belén y conozco algo a tus hijas y sé que estáis construyendo una impresionante catedral, con los cimientos bien anclados, que se eleva hacia casi tocar el cielo y cuyo mayor tesoro es su profundidad. Y os digo que podéis sentir orgullo de forma absolutamente justificada. Sin disimulo. Es una maravilla de niña… o de mujer.

    Bueno, me había planteado no excederme pero es que el tema me motiva especialmente, como casi todos los que tocas. Felicidades, de todo corazón, a Belencita y a la maravillosa familia que componéis.

    UN PUÑAO DE BESOS BIEN REPARTIDITOS

    Responder
  5. José Luis

    Enhorabuena Luis:
    Que bien has transmitido tus sentimientos sobre nuestra querida Belencita. Han merecido la pena vuestros desvelos y cuidados hasta hacerla una mujer. Hoy, tanto tu como su madre, debéis de estar plenamente satisfechos de la obra conseguida.
    Es un cielo de niña, como también lo es su hermana Marta y, estoy completamente seguro de que os sentiréis súper satisfechos de lo que habéis logrado.
    Un fuerte abrazo.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *