Jueves 6. Cuarto día del Camino

Hola de nuevo! Tras un día de calma en Caldas de Reís, hoy toca la penúltima etapa, hacia Padron. Lugar de escritores como Rosalía De Castro y Camilo José Cela… a ver si a las niñas se les pega esta influencia literaria, porque el grupo de escritura no se ha estrenado.

Bueno tampoco se ha estrenado el grupo de compras, ni el de preparar bocadillos, vamos que la actividad brilla por su ausencia. Es inversamente proporcional al cansancio aunque los datos estadísticos los dejaremos para el último día…

Estas caras de las 8,20, de la mañana son muestras de haber descansado y de un buen desayuno peregrino. Rumbo a Padron, etapa corta de 20 km, para hacer en 4  horas. Todo es buen presagio. Mientras en Sevilla llueva, aquí hace un sol de justicia.

El Camino, todo por bosques y senderos, ha sido precioso, tranquilo, si bien se han producido milagros…

En un grupo tan grande, la distancia de la cabeza a la cola es a veces de más de 1 km. En el furgón del cola, suelen ir quien escribe y algún Tito más, para ayudar, socorrer e incluso «confesar» a las rezagadas, que van cambiando, según el estado de ánimo, cansancio u otras circunstancias.

Soprendente la que un día esta en la cola, al día siguiente está más arriba y así. No diremos sus nombres, pues el anonimato en el Camino es fundamental. Esto es de cad uno con el Apóstol.

Hoy, una de las niñas que llevaba desde el principio en la cola, con tratamiento de los pies por el equipo médico, sorprendemente se ha puesto en cabeza  y…. ha sido imposible seguirle ell Paso. De hecho ha habido momento de ir a por ella para pararla, va con cascos de música, y se ha escapado…. era una moto, que barbaridad!!! Luego lo único que nos ha dicho es que ha desayunado chocolate…  habrá que preguntarle la marca.

Otras que han estado estos días en la cabeza y tirando del grupo, hoy se han venido atrás, para ayudar a las más tocadas y para hacer más turismo, según ellas. El ritmo atrás es algo menor, pero también intenso, y las paradas y el ir y venir, te termina rompiendo las piernas y rodillas.

Al final hemos conseguido llegar a destino en el horario previsto, 1 de la tarde, para tras la ducha ir a reponer fuerzas…. y de que forma. Nuestra líder de hoy, emulando al Indurain de sus mejores tiempos, se ha pedido una fideua… que hemos comido tres de ella. ¡Vaya con el chocolate de la mañana! El resto han acabado con la reserva de ternera galleta.

Los Titos, sacrificados con pequeñas cervezas y, eso sí, con todas las cremas  del mundo en sus rodillas y piernas.

Ha sido una comida muy agradable, el que nuestras «nuevas sobrinas» se han comprometido a invitarnos a sus bodas y … a sus puestas de largo. Y claro hablando de bodas, hemos indagado sobre ese tema y tenido una jornada de confesiones públicas… para ganar el jubileo varios años. Pero eso mejor no lo contamos hoy. Lo único que pudo decir que que Tío Aurelio, Tio Juan y Tio Luis, han aprendido mucho, pero mucho, mucho…

Seguiremos informando.

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